¿Cómo perder peso saludablemente?

La pérdida de peso es un tema delicado. Muchas personas no están contentas con su peso corporal, pero la mayoría no están seguras de qué hacer para cambiarlo. Lo cual hace que recurran a cambios inadecuados que ponen en peligro su salud. 
 
Quizás usted quiere verse como los modelos y actores o actrices que ve en las revistas o televisión; pero es probable que esas metas no sean realistas para usted. Ninguna dieta o pastilla mágica hará que te parezcas a alguien más. Así que los esfuerzos deben ir orientados a que nuestros cuerpo se mantenga saludable y no a imitar otros. 
Estar sano significa tener el peso adecuado para usted. Para averiguar si su peso es saludable o si necesita perder o ganar peso  lo mejor es consultarlo con un nutricionista. Ellos pueden comparar su peso con las pautas saludables y ayudarle a fijar metas realistas. 
 
El control de peso se consigue a largo plazo. La gente que pierde peso de forma rápida mediante dietas “extremas” u otras medidas drásticas suele recuperar todos las kilos que perdió (y, a menudo, más) puesto que no cambió sus hábitos de manera permanente. Además este tipo de restricciones en la alimentación puede limitar la ingesta de nutrientes necesarios para esta etapa de desarrollo, creando consecuencias negativas en la salud. Por lo tanto, el mejor plan para controlar el peso es aquél que usted puede mantener de por vida. 
 
A continuación le damos algunas recomendaciones generales que puede tomar en cuenta si usted debe bajar de peso para  mejorar su estado de salud:

Empiece con pequeños cambios:

Empiece por reducir las veces que consume un alimento que no es beneficioso para su salud (alimentos altos en grasa o azúcar) o introducir en pequeñas cantidades alimentos saludables. Por ejemplo comida rápida, gaseosas, jugos comerciales, chocolates y confites, snacks tipo “paquetitos”.
¡No olvide que es más fácil ser perseverante con los cambios pequeños que con los drásticos!

Conviértalo en un asunto familiar:

Pida ayuda y apoyo a sus padres y, si es posible, intente que hagan cambios en la dieta o el estilo de vida que puedan beneficiar a toda la familia. Pero, recuerde: deben trabajar todos juntos y ayudarse mutuamente; ¡convertir la pérdida de peso en una competición es el camino seguro al fracaso!

Vigile lo que toma:

Las gaseosas, jugos y otras bebidas que usted toma a diario pueden contener gran cantidad de calorías. Con solo prescindir de una lata de gaseosa podrá reducir la ingesta diaria de calorías y azúcar en gran cantidad. Para saciar su sed prefiera agua u otras bebidas naturales con poca o sin azúcar. También es buena idea comenzar a tomar leche descremada en lugar de leche entera.

Deje de comer cuando se sienta lleno:

Muchas personas comen por costumbre cuando están aburridas, solas o estresadas o siguen comiendo incluso después de sentirse llenas. Trate de prestar atención cuando come y deje de comer cuando esté lleno. Comer más despacio ayuda porque el cerebro tarda 20 minutos en darse cuenta de qué cantidad de comida hay en el estómago.

Coma menos cantidad y más seguido:

Añadir meriendas saludables a las tres comidas principales y comer porciones más pequeñas puede ayudarle a eliminar calorías sin privarse de nada. Procure realizar 5 tiempos de comida durante el día. 
 
Una buena idea es llevar un par de snacks saludables (zanahorias, una barra de granola baja en calorías o un trozo de fruta) en el bolso para que lo pueda comer durante el día.

Cinco al día:

Deje la comida rápida y empiece a comer frutas y vegetales. Cinco porciones de frutas y vegetales son una buena idea para ayudarle a adelgazar, mantener sano el corazón y todo el cuerpo.

Evite las dietas pasajeras:

Nunca es buena idea cambiar comidas por batidos o eliminar un grupo particular de alimentos para adelgazar; todos necesitamos comer alimentos variados para mantenernos sanos. Evite las dietas pasajeras porque todavía usted está creciendo y necesita asegurarse de recibir los nutrientes adecuados. También evite las pastillas dietéticas (incluso las que se venden sin receta médica o las que son a base de hierbas); éstas pueden ser peligrosas para su salud y además la mayoría no tienen pruebas científicas de que ayuden a mantener bajo el peso a  largo plazo.
 
La clave del éxito a largo plazo es elegir alimentos sanos la mayor parte del tiempo. Comer sano no significa prohibirse para toda la vida su helado favorito o algún antojo. Si quiere un pedazo de queque o helado en una fiesta, ¡cómaselo! Pero, más tarde, para compensar, consuma zanahorias en lugar de papas fritas.

¡Mueva el esqueleto!:

¿No es usted deportista? Busque otras maneras de hacer ejercicio por ejemplo: vaya a la escuela o colegio caminando, suba y baje las escaleras un par de veces antes de bañarse por las mañanas, apague la televisión dese un paseo por el barrio con su mascota; lo que sea, con tal de que se mueva. 
Pero lo importante es empezar, por lo tanto, está bien si empieza dando unas cuantas vueltas a la manzana antes de acostarse y gradualmente incrementa su nivel de ejercicio.

Desarrolle sus músculos: 

Los músculos queman más calorías que las grasas. Por lo tanto, si agrega entrenamiento de resistencia a su rutina de ejercicios, alcanzará sus metas de pérdida de peso y también tendrá un cuerpo tonificado.

Perdónese:

Cuando olvide cumplir con las recomendaciones, lo mejor es seguir por el buen camino y no mirar atrás. Evite decirse a sí mismo que volverá a empezar mañana o la semana que viene o el año que viene. Empiece ahora mismo.
 
Trate de recordar que adelgazar no hará que sea mejor persona; y no cambiará su vida por arte de magia. Es buena idea mantener un peso saludable porque solo es eso: saludable.