Papel de la Nutrición en el Estudio

Antes de los periodos de exámenes es común pensar en el temario, los resúmenes, lecturas, apuntes y demás herramientas para lograr adquirir una nota satisfactoria. Pero en pocas ocasiones incluimos dentro de la ecuación el papel que juega la dieta en estos momentos. 
 
El cerebro, al igual que el resto de órganos en nuestro cuerpo, necesita nutrientes para desempeñar sus funciones. Sin embargo, no existe un alimento mágico que mejore la memoria y la capacidad cognitiva. 
 
Se encuentra bien documentado de que una dieta desequilibrada puede ser perjudicial, para aprender, memorizar y concentrarse a la hora de estudiar. Ahora bien, una dieta adecuada y balanceada puede ayudar en estas tareas. 
 
Aunque el cerebro sólo supone el 2% del peso corporal, consume del 20 al 30% de la energía utilizada por el organismo. El principal combustible de éste órgano son los carbohidratos y se deben preferir aquellos que sean fuente de fibra y con bajo aporte de azúcar. Ahora bien, las proteínas y las grasas también tienen un papel fundamental en su desarrollo. 
 
Las proteínas intervienen en la formación de neurotransmisores que son una especie de conectores que comunican las neuronas entre sí. Las grasas por otro lado, son componentes estructurales del cerebro y otros tejidos nerviosos; particularmente los ácidos grasos omega 3. 
 
Por su contenido tanto de proteína como de ácidos grasos omega 3 es que el pescado se ha identificado durante años como alimento esencial para el desarrollo cerebral.
Las vitaminas y los minerales también son muy importantes para la salud del cerebro. Destaca el papel del hierro, zinc y las vitaminas del complejo B. 
 
Las vitaminas del complejo B ayudan a mantener sanas las neuronas ya que estimula la producción de mielina que corresponde a una vaina adiposa que rodea, protege y preserva las neuronas.  Estas las podemos encontrar  en carne, pescado, cereales integrales, el huevo, el queso, el pollo y gran variedad de vegetales. 
 

Consejos para mejorar el rendimiento durante el estudio

  • Durante las sesiones de estudio es fundamental no omitir tiempos de comida. Recuerde que no importa lo saturado de trabajo que se sienta, invierta parte de su tiempo en mantener una alimentación balanceada y así mejorar su rendimiento. 
  • Es importante incluir dentro del horario de estudio pequeños descansos para poder llevar a cabo las meriendas y así mantener un aporte regular de energía al cuerpo. Además, realizar las meriendas baja los niveles de ansiedad y evita que se coma en exceso en los demás tiempos de comida.
  •  El desayuno juega un papel fundamental en este proceso ya que tiene una relación directa con el aprendizaje. Se ha demostrado que las personas que no desayunan tienen un menor rendimiento escolar, debido a que inician su labor en ayunas y su cuerpo no tiene la energía suficiente para el buen funcionamiento del cerebro.
  • Las meriendas deben ser pequeñas, variadas y atractivas. Contar con frutas y vegetales listos para su consumo (lavados y troceados) evitará que caiga en la tentación de tomar alimentos con alto aporte calórico (por ejemplo, palitos de znahortia, apio o rodajas de pepino) ongan algunos ejemplos). De igual forma incluya nueces y lácteos durante sus recesos. 
  • Es importante tener en cuenta que el exceso de comida provoca somnolencia que definitivamente no le ayudará durante el estudio. 
  • Si los exámenes le provocan mucha ansiedad, evite estudiar en zonas cercanas a la cocina o donde cuente con alimentos a su vista. 
  • Recuerde mantenerse hidratado en todo momento, coloque una botella de agua cerca de su estación de estudio para que la recuerde constantemente. 
 

Referencias

  • Gil, M., Dalmau, J & Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría. (2010). Importancia del ácido docosahexaenoico (DHA): funciones y recomendaciones para su ingesta en la infancia. An Pediatr;73(3):142.e1–142.e8
  • McCleary, L. (2020). La salud de tu cerebro: Programa Brain Trust para una mejor salud cerebral. Ediciones Robinbook: España.
  • Nelson, A. & Gilbert, S. (2008). Memoria. Editorial Paidós: España. 
  • Rodríguez, F., Aranceta, J., Serra, L. (2008). Psicología y Nutrición. Elsevier: España
  • Sanjurjo, P. (2008). Nutrición infantil y salud mental en el niño y en el adulto. Acta Pediatr Esp; 66(8): 399-408