Importancia del consumo de calcio en la mujer embarazada

Por Bach. Daily Cerdas Estrada

Edición: Priscila Campos González

 

IMPORTANCIA DEL CONSUMO DE CALCIO EN LA MUJER EMBARAZADA

 

El embarazo es un período de alta demanda, ya que aumentan las necesidades de nutrientes y energía, los cuales son necesarios para mantener el adecuado funcionamiento del organismo. Para asegurar la cobertura de estas necesidades, es requisito indispensable tener una buena alimentación. 

 

Además, la madre enfrentará etapas como el parto y la lactancia, donde también hay demandas importantes. Algunos de los nutrientes específicos que son importantes para el período de embarazo son: ácidos grasos esenciales, vitamina C, vitamina A, sodio, zinc, ácido fólico, hierro y calcio, siendo estos tres últimos “nutrientes críticos”.

 

Las necesidades de calcio de la mujer embarazada son de 1000 mg al día. Este nutriente no sólo es importante para la formación de huesos y dientes, sino que además está involucrado en procesos de coagulación de la sangre, funcionamiento adecuado del sistema nervioso y músculos, y mantenimiento del ritmo cardíaco.

 

Durante el embarazo, la mamá debe brindarle al bebé el calcio suficiente para que éste se desarrolle y crezca de forma adecuada. El calcio debe ser aportado por la alimentación, ya que si esto no ocurre, el cuerpo de la mamá va a utilizar el calcio que se encuentra reservado en su propio tejido óseo (sus huesos) para suplir las necesidades del bebé. Esto podría aumentar el riesgo de la mamá de desarrollar osteoporosis o ser más vulnerable a fracturas en un futuro. 

 

Es por la razón mencionada anteriormente, que se recomienda consumir diariamente al menos tres porciones de alimentos que aporten calcio, por ejemplo: lácteos descremados (leche, queso blanco y yogurt), vegetales (principalmente de hoja verde oscura como el brócoli, la espinaca y la acelga), alimentos integrales fortificados con calcio (cereales de desayuno con poca azúcar) y bebidas como jugos de naranja o leche de almendras, de coco o de arroz, pero éstas últimas deben ser fortificadas con calcio porque por sí mismas no aportan la misma cantidad que un vaso de leche de vaca.  

 

Con respecto a la suplementación, no es necesaria si se logra cubrir la necesidad de calcio a través de la alimentación; sin embargo, puede utilizarse para terminar de alcanzar el requerimiento de calcio. Esto debe ser evaluado según cada situación en específico y es indispensable consultar con un médico para que le brinde la opción que más se ajusta a sus necesidades.

 


 

Referencias

Días, J. (2013). Calcio y embarazo. Rev Med Hered, 24: 237-241.

 

Hwang, I., Choi, Y., Lee, W., Kim, J., Lee, E., Kim, S. & Park, K. (2016). Association between prolonged breastfeeding and bone mineral density and osteoporosis in postmenopausal women: KNHANES 2010-2011. Osteoporos Int, 27: 257–265. 

 

Palacios, P. & Peña-Rosas, J. (2010). Suplementación con calcio durante el embarazo para prevenir los trastornos hipertensivos y problemas relacionados. La Biblioteca de la Salud Reproductiva de la OMS; Ginébra: Organización Mundial de la Salud. 

 

Valencia, F., Román, M. & Cordona, E. (2011). El calcio en el desarrollo de alimentos funcionales. Revista Lasallista de Investigación, 8 (1): 104-116.