Guiando a mi hijo por una vida activa

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

A cualquier edad el ejercicio físico es recomendable, sin embargo en estas edades se considera como un elemento básico para el desarrollo de su hijo(a), además de ser un paso esencial para crear hábitos en él (ella) que se mantengan durante el resto de la vida.

Existen gran cantidad de razones de por qué se debe realizar actividad física que involucran tanto la salud física como el bienestar psicológico. Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, obesidad, fortalece los huesos, disminuye los niveles de ansiedad, depresión y estrés entre muchas otras ventajas.

La Organización Mundial de la salud recomienda dedicar 60 minutos diarios acumulados, lo cual quiere decir que se pueden llevar a cabo actividades durante intervalos cortos en varios momentos del día (ejemplo, dos sesiones de treinta minutos cada una).

En el caso de los niños, iniciar el hábito en algunos casos puede ser un poco difícil. Pero entonces; ¿Cómo hacer que mi hijo sea físicamente más activo?

Pues es una tarea que requiere el esfuerzo de todos. Tome en cuenta que no hay mejor forma de enseñar que ser el ejemplo. Incluya la actividad física en sus actividades semanales, involucre a toda su familia y diviértase en el proceso. Caminar, bailar, montar bicicleta o nadar; realmente no hay una forma correcta, ajuste las actividades a los gustos y preferencias de su familia.

¡Convierta el día de actividad física en familia en una ocasión que su niño anhele y disfrute!

El juego no estructurado también es una forma atractiva para los niños en estas edades. En la medida de lo posible, brinde espacios en un ambiente seguro donde su hijo pueda jugar, correr y saltar con otros niños de su edad. Esto también lo ayudará en el desarrollo de sus habilidades sociales.

Lo que se busca es hacer que la actividad física no se considere una tarea tediosa, sino en una forma más de diversión.

Para iniciar un estilo de vida más activo, es necesario que limite el tiempo en que usted y toda su familia invierten en actividades sedentarias como ver televisión, utilizar la computadora o jugar videojuegos. Aplique reglas en su casa respecto a la cantidad de horas que los niños pueden realizar este tipo de actividades y bríndeles opciones de otras por las que pueden sustituir ese tiempo.

La mayoría de las escuelas cuentan con programas extracurriculares de deportes, considere junto con su hijo(a) la posibilidad de comprometerse con algunas de las actividades que ofrece. Escoja un deporte que se ajuste a sus gustos y apóyelo en el proceso.

Recuerde que no hay mejor momento para iniciar una vida activa que hoy mismo y guie a su hijo en la creación de hábitos saludables para el resto de su vida.