Meriendas Saludables

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

Una merienda es una comida PEQUEÑA que proporciona ENERGÍA y NUTRIENTES para llevar a cabo todas las actividades del día.
Debe ser balanceada, sencilla de preparar y trasportar.

Una merienda nutritiva debe incluir:

  • Energía: Pan, galletas, tortillas.
  • Proteína: Leche, yogurt, queso, frijoles, carne
  • Vitaminas y Minerales: Frutas y vegetales

A continuación se le presentan algunas ideas que puede poner en práctica:

Aproveche las meriendas para:

  • Ofrecer a los niños frutas y vegetales en preparaciones divertidas
  • Realizar un horario para las comidas diarias, comunicarlo al niño y respetarlo.
  • No olvidar ofrecer agua durante el día
  • Involucrar a sus hijos en la preparación de las meriendas para promover su consumo

Comparta este mensaje a sus hijos, la siguiente historia puede ayudarle a crear conciencia sobre la importancia de las meriendas saludables en su pequeño.

La lonchera futbolista
Carolina Bolaños Palmieri (2010)

GOOOOOLLLLL!!!! Se escucha en la gradería, otra anotación de la lonchera futbolista. La final del campeonato estaba decidida, una vez más esta fuerte, saludable y rápida lonchera  logra el triunfo para su equipo.

Todos en el estadio saltaban con entusiasmo, la alegría se notaba en cada una de los fieles espectadores. Los niños gritaban, los pájaros volaban alrededor de los jugadores cantando y las sonrisas de las loncheras eran de oreja a oreja.

Todo era diversión en ese lugar, excepto para una lonchera.  Lejos, en la última silla de la gradería más lejana entre gritos y abrazos se podía ver esta  pequeña lonchera triste y decepcionada. 

─ ¿Qué te pasa?─preguntó preocupado el pájaro mayor que encantado festejaba el triunfo del  partido
─Nada… solo que, quisiera ser como esa lonchera futbolista y poder ser todo un artista─

El pájaro mayor era considerado por todos como el más inteligente y amable del pueblo. Así que con la dulzura que lo caracterizaba y una sonrisa en su rostro le dijo a la pequeña lonchera:

─Pues, loncherita en vez de estar acá sentada deberías estar entrenando con una bolita, o si no, ¿como prentedés convertirte en un futbolista?─

La pequeña lonchera se puso de pie, con gran determinación amarró sus zapatos y se fue a entrenar. Corrió, saltó, remató y hasta se tropezó. Por meses y meses se podía ver la pequeña lonchera tratando de practicar para convertirse en una gran futbolista. 

Un día, agotada de todo el trabajo y sin ver ningún resultado después de  tanto entrenamiento, frustrada se fue nuestra amiga a su casa. Para su sorpresa, de camino se encontró a  la única y talentosa lonchera futbolista, la que un tiempo atrás había logrado el gol ganador para el quipo de la ciudad. Ella se encontraba rodeada por loncheras amigas que se veían igual de fuertes y grandes que ella. 

Todavía cubierta en el sudor del entrenamiento y llena de polvo se acercó la pequeña lonchera hacia la futbolista.

─He entrenado y entrenado por días y días y no logro mejorar, cuéntame tu secreto. ¿Cómo corres de un lado a otro sin agotarte? y yo… no hay una  hora que aguante. Corro y me canso, salto y no alcanzo, pateo y ni fuerzas poseo─ En tono de desesperación se quejó la lonchera.
La gran lonchera futbolista se acercó donde estaba nuestra pequeña amiga y dijo:
─Te ves como una linda lonchera, así que acércate que mi secreto te diré. Dime, ¿adentro que llevas pequeña lonchera?─
La loncherita ilusionada le enseñó su espalda y dijo en voz alta:
─Confites y muchos dulces, es lo que me gusta ¿Quieres uno? ─
─Ahí está tu problema pequeña lonchera, tienes el talento pero no el alimento para jugar en el entrenamiento. Pon atención a mi secreto,
En voz baja y con una actitud misteriosa dijo la lonchera futbolista:
─Para toda lonchera que quiere quedar de primera: una fruta no puede faltar, un fresco para tomar y un sándwich debe disfrutar. En el sándwich le pongo tomate y lechuga para crecer  saludable como una tortuga. Con estas tres cosas es que mis amigas y yo logramos tener toda la energía y la fuerza para derrotar al que aparezca. 
─Pero… pero… pero entonces, ¿dulces no comes?─
─Jajajaja, claro loncherita. Pero no todos los días porque esos no me ponen fuerte para jugar y así no puedo ganar.─

Feliz de haber escuchado el secreto se fue la pequeña lonchera repitiendo todo el camino a casa las palabras de la futbolista: “una fruta no puede faltar, un fresco para tomar y un sándwich debo disfrutar”. Los siguientes días la loncherita siguió el consejo y ahora tenía suficiente energía para jugar y rematar. Corría de un lado a otro sin cansarse, además como ya casi no se enfermaba podía jugar todos los días hasta que se pusiera el Sol.

GOOOOLLLL!!! Se vuelve a escuchar en el estadio de la ciudad,  era la pequeña lonchera que con un gran remate ganó el partido. Ahora era la  estrella del equipo y las otras loncheras querían ser como ella. Y todo gracias a la amable lonchera que le enseñó
“una fruta no puede faltar, un fresco para tomar y un sándwich debo disfrutar”