Nutrientes esenciales durante la niñez

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

Existen macronutrientes y micronutrientes esenciales para el cuerpo, su consumo adecuado es clave en el desarrollo y crecimiento de los niños. Los macronutrientes son requeridos en grandes cantidades por el organismo y además aportan energía. Entre ellos se incluyen los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Los micronutrientes por otro lado, casi no aportan energía pero constituyen unos de los factores fundamentales para que el metabolismo funcione correctamente.

A continuación se describen las generalidades de cada uno;

Proteínas

Las proteínas desempeñan un papel fundamental en el crecimiento dado que ayudan a mantener y reponer los tejidos del cuerpo. Además, protegen el sistema inmune contribuyendo a la prevención de enfermedades.

¿Dónde se encuentran las proteínas?

En carne roja, pescado, pollo, huevos, lácteos, lentejas, frijoles y en los embutidos en pequeñas cantidades.

Carbohidratos

Son la principal fuente de energía del cuerpo humano, sin embargo se debe prestar especial atención a la hora de escogerlos. Se debe reducir el consumo los carbohidratos simples y aumentar los carbohidratos complejos.

Este tipo de carbohidratos (carbohidratos simples) han sido procesados industrialmente lo que elimina parte de los nutrientes y la fibra que contenían originalmente. El consumo excesivo de estos favorece la aparición de enfermedades incluyendo la obesidad y la diabetes, tanto a mediano como a largo plazo durante la adultez.

¿Dónde se encuentran los carbohidratos simples?

En el azúcar, chocolates, pan blanco, jaleas, cereales azucarados, confites y demás golosinas.

Por otro lado, los carbohidratos complejos a diferencia de los anteriores, no han sido sometidos a procesamiento por lo que conservan gran parte de sus minerales. Además son ricos en fibra, que ayuda a que el sistema digestivo funcione mejor. La fibra también favorece la sensación de saciedad por lo que evita que se coma en exceso.

¿Dónde se encuentran los carbohidratos complejos?

Pan integral, galletas integrales y en la cáscara de frutas y vegetales

Grasas

En los niños el aporte de grasa es fundamental para un buen crecimiento y un óptimo desarrollo intelectual. Además, es necesario para formar membranas celulares en todos los órganos. Por ejemplo, la retina del ojo y el sistema nervioso central están constituidos predominantemente por grasas.

Las grasas vegetales son la mejor fuente de grasa por su aporte de ácidos grasos esenciales y su buena digestibilidad. Es recomendable utilizar aceite de girasol, soya o maíz y evitar otros como la manteca.

Calcio

Las necesidades de calcio son altas en este periodo de la vida, por lo que la alimentación debe ser rica en productos que lo contengan.
El calcio es esencial para la formación del esqueleto y un consumo adecuado en estas edades puede ayudar a prevenir osteoporosis en etapas posteriores a la vida.

¿Dónde se encuentra el calcio?

En todos los productos lácteos como leche, queso, yogurt; además de frutos secos y  algunos vegetales como espinacas y brócoli. 

Hierro

La deficiencia de hierro no es tan frecuente durante la edad escolar como lo es en  etapas anteriores, sin embargo la ingesta adecuada de este mineral aún es importante.

El hierro es especialmente importante para la sangre, encargada de transportar oxigeno desde los pulmones hasta el resto de células del cuerpo.

El consumo de alimentos fuente de vitamina C, como por ejemplo el jugo de naranja, mejora la absorción de éste mineral.

¿Dónde se encuentra el hierro?

Carnes rojas, pollo, hígado, frutos secos, espinacas, garbanzos, lentejas y guisantes

Vitaminas

Todas las vitaminas son importantes para el cuerpo y sólo se consiguen contando con una dieta con gran variedad de frutas y vegetales. En niños, se debe prestar especial atención a la Vitamina A y C.

La Vitamina A ayuda a mantener la piel y los huesos sanos y fuertes, y es fundamental para un correcto desarrollo del sentido de la vista. Se puede encontrar en huevos, la carne, la leche, frutas y vegetales de colores anaranjados y amarillo brillante.

La Vitamina C ayuda a reforzar el sistema inmune, colabora en el desarrollo de huesos y participa en la cicatrización de heridas. La encontramos especialmente en cítricos como naranjas, limones y también en fresas, brócoli y espinaca entre otros.

Referencias

Ball, G. (2006). Vitamins In Foods. Taylor & Francis Group.
Brown, J. (2006). Nutrición en las diferentes etapas de la vida (2 ed.). México: Mc Graw Hill.
Mahan, K., & Escott-Stump, S. (2008). Krause's Food & Nutrition Therapy (12 ed.). Canadá: Elsevier.