Las grasas aportan alrededor del 30% de la energía y existen tres tipos: saturada, poliinsaturada y monoinsaturada. Se ha encontrado que, en Costa Rica, el consumo de alimentos fuente de grasa saturada (manteca, mantequilla, natilla, queso crema, entre otros) es mayor al recomendado, mientras que el de grasa insaturada es inferior.

Como parte de las grasas también se puede hablar de las grasas trans, las cuales están presentes en los alimentos procesados, la comida rápida, los aperitivos, los alimentos fritos, las pizzas congeladas, los pasteles, las galletas, las margarinas, entre otros. Si estas grasas y las grasas saturadas se consumen en cantidades no recomendadas, pueden provocar aterogénesis, un taponamiento de las arterias el cual, posteriormente, puede inducir a la incidencia de enfermedad cardiovascular.

Asimismo, se ha visto que el colesterol ingerido a través de la dieta tiene un impacto mínimo sobre los niveles de colesterol sanguíneo y la causa principal del aumento de este valor son las grasas saturadas y las grasas trans; sin embargo, se debe moderar el consumo de alimentos fuente de colesterol, como huevos, productos lácteos y carnes para no incrementar los niveles de colesterol total y no aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Por otro lado, las grasas insaturadas, como los aceites vegetales (aceite de canola, oliva, maíz, girasol y soya, entre otros), pescado, aceitunas, aguacate y frutos secos, son preferibles a las grasas saturadas, ya que tienen la característica de disminuir los niveles de colesterol total.

Existen muchas maneras en las que se puede controlar el consumo de grasas en la dieta; una de ellas es la modificación en la forma de cocción de los alimentos, al utilizar técnicas como al vapor, a la plancha, al horno y dejar de lado la fritura y empanizado. Además, se puede disminuir el consumo de alimentos procesados como mantequilla, helados, carnes grasas (preferir carnes magras como pollo sin piel o pescado fresco), optar por opciones más saludables de grasa, como el aceite de oliva o el aguacate, preferir leche semidescremada o descremada, entre otros.  

La clave está en la moderación, elija productos variados y sanos.


Referencias

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Piedra, M. (1997). Guías alimentarias para la educación nutricional en Costa Rica. Ministerio de Salud. Costa Rica: Ministerio de Salud.

 

Créditos de imagen: freepik 

Edición: Priscila Campos Gonzalez