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Categoría: Espacio Académico

En esta ocasión, me interesa tratar un tema que muchas futuras madres dan por sentado y que me consultan de manera frecuente: el aumento de peso durante el embarazo. ¿Porqué lo dan por sentado?, bueno porque precisamente por generaciones y no sólo en Costa Rica sino también en el mundo, se asocia la palabra embarazo con el hecho de subir de peso, no obstante, el punto radica en cómo subir de peso de manera saludable y evitar el aumento de peso excesivo que condiciona la evolución del embarazo y predispone a la madre y a su bebé a diversas complicaciones.

En primer lugar, es importante dejar en claro que la recomendación de subir 1 kg por mes está obsoleta desde hace muchos años. Tal vez se pregunten ¿porqué?, bueno por varias razones:

  1. cada madre es diferente y cada embarazo de esa madre también lo es
  2. la ganancia de peso depende del peso pregestacional o del peso previo al embarazo
  3. de cómo evolucione el embarazo en términos de si se presenta alguna complicación menor o mayor, que van desde náuseas y vómitos hasta diabetes mellitus gestacional o hipertensión arterial
  4. el sobrepeso pregestacional es ahora más frecuente que hace varias décadas, lo que representa un riesgo en sí mismo para el desarrollo del embarazo

¿Cuál es entonces la recomendación de ganancia de peso para las 40 semanas de gestación o los 9 meses promedio que dura un embarazo?. En la siguiente tabla pueden apreciar la clasificación correspondiente acorde al Índice de Masa Corporal (IMC) Gestacional:

IMC/Gestacional Normal

10-13 kg

IMC/Gestacional Bajo Peso

12-18 kg

IMC/Gestacional Sobrepeso

7-10 kg

IMC/Gestacional Obesidad

6-7 kg

Fuente: Atalah y colaboradores (2007). Universidad de Chile. Chile

Ahora bien, se podría pensar que algunas de esas recomendaciones son incluso más permisivas que la recomendación anterior de 1 kg por mes, sin embargo, lo más común en la consulta es que muchas madres asistan con varios kilos de peso ganados en el primer trimestre de embarazo o que presenten ganancias de más de 1 kilo por semana, lo que sin lugar a dudas, las coloca en riesgos innecesarios.

El embarazo no es el momento para comer por dos, es el momento para comer para dos, para comer de manera saludable para dos, he ahí una gran diferencia. Otro aspecto muy frecuente es que a la futura madre se le recomiende comer más frutas y vegetales y tomar más leche, no obstante el gran vacío es que la información es tan general que la madre terminar por aburrirse de comer las mismas frutas o vegetales, o crea que sólo debe comer frutas y vegetales por su estado de embarazo y por consiguiente lo hace para la salud del bebé, cuando más bien ese debe ser un hábito diario de ella como persona y más aún, un hábito que se mantenga posterior al nacimiento de su hijo en beneficio de la salud de ambos y de toda la familia.

Partimos del hecho innegable de la importancia de comer frutas y vegetales, y en una publicación anterior compartí información al respecto. Ahora, ampliaremos la información a tips o recomendaciones un poco más específicas como por ejemplo:

  1. cumplir con horarios regulares de comida. Esto nos ordena y provoca que pongamos más atención a las señales de apetito y saciedad.
  2. identifique esa necesidad de comer, préstele atención porque hay diferencias entre el hambre fisiológica y el hambre emocional o lo que las pacientes muchas veces llaman comer por ansiedad. Durante el embarazo los antojos son usuales, de ahí la necesidad de tener momentos reflexivos para identificar esas sensaciones y emociones y en qué momento del día se disparan o producto de qué aparecen.
  3. si un nutricionista le ha brindando un plan de alimentación, sígalo!. Fue diseñado para usted.
  4. planifique sus compras de alimentos con anterioridad, lleve una lista y vaya cuando ya ha comido para que no sucumba a la tentación de comprar más de lo necesario porque si lo compra el estímulo para comer estará ahí. Ahora bien, con la pandemia es importante que se cuide mucho y sólo si es estrictamente necesario sea usted quien va a hacer las compras y si debe salir, siga todas las indicaciones que brindan las autoridades sanitarias.
  5. tome agua durante el día. En una botella reutilizable asegúrese de tener agua disponible y llenarla varias veces al día.
  6. disminuya la cantidad de azúcar, a cuánto? Esto depende del cálculo personalizado que su nutricionista le realice, no obstante, en términos generales procure no tomar refrescos gaseosos ni de paquete, y agregar no más de 2 cucharaditas de azúcar a sus bebidas.
  7. puede elegir sólo agua para acompañar el almuerzo o cena, le puede agregar pedacitos de fruta, hierbabuena o rodajas de limón para darle un toque de sabor.
  8. limite los preparaciones muy grasosas, tipo repostería y algunos productos de panadería. Sustituya por opciones más integrales con mayor aporte de fibra.
  9. restringa según su nutricionista se lo indique el tamaño de sus porciones de alimentos. Procure que su plato al momento de almorzar o cenar sea muy colorido y que los alimentos fuente de carbohidratos como el arroz, la papa, la yuca, el plátano maduro entre otros, no abarquen la mayor parte del plato.
  10. no se enfoque sólo en la cantidad, la calidad nutricional también es importante. En la medida en que incorpore más frutas, más vegetales, más fibra a su alimentación obtendrá más vitaminas y minerales y más antioxidantes que le beneficiarán a usted y a su bebé.
  11. si siente antojos por comer algo, dése un pequeño gusto, compre o acepte una pequeña porción, el resto compártalo con otros miembros de la familia o amigos.

No hay evidencia científica que respalde que el apetito aumente desde las primeras semanas o desde el primer momento en que tenemos certeza del embarazo, esto puede ser producto de una predisposición mental, a veces se presenta por presión familiar o social que nos induce a comer,  el seguir un plan de alimentación que oriente en qué y cuánto comer para muchas mujeres es la respuesta que necesitan aunado al acompañamiento durante todo el proceso de un profesional en Nutrición.

Como parte de un estilo de vida saludable, es recomendable también moverse más, hacer más actividad física siempre y cuando su médico no lo contraindique.

La invitamos a hacer el cambio, por usted, por su hijo/a y por su familia!.