Haga de su cocina un lugar seguro

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

A veces no nos percatamos que los alimentos que consumimos todos los días pueden causarnos enfermedades producto de su mal estado o simplemente una mala manipulación a la hora de prepararlos.

El proceso de convertir nuestra cocina en un lugar seguro inicia desde el momento en que vamos de compras y termina cuando almacenamos los sobrantes después de comer. A continuación se le detallan algunos simples consejos a seguir durante estos procesos, no tenga miedo de cambiar su rutina diaria por prácticas más seguras.

Durante las compras

  • Revise la fecha de vencimiento y de empaque de todos los productos, evite alimentos que están pronto a vencerse.
  • Asegúrese que las carnes y pescados tengan consistencia firme y olor agradable.
  • Examine las latas antes de comprarlas, no adquiera productos abollados, hinchados u oxidados.
  • Inspeccione que todo el empaque se encuentre íntegro, sin agujeros y limpio.
  • Evite la compra de alimentos sin etiqueta y prefiera alimentos ya procesados, tales como leche pasteurizada.
  • Empaque los productos perecederos separados de los productos químicos y de los demás abarrotes de camino a su casa.

Antes de comer

  • Realice un correcto lavado de manos antes de iniciar la preparación de alimentos, después de ir al baño, cuando cambia de un alimento crudo a otro cocido, después de estornudar o al tocar otros objetos ajenos a la cocina.
  • Lave bien las frutas, verduras, y hortalizas, especialmente si se van a consumir crudas.
  • Mantenga los alimentos a temperaturas seguras, la comida caliente por encima de los 60°C.
  • Si pretende utilizar alimentos congelados es recomendable sacarlos del congelador y pasarlos al refrigerador durante el tiempo necesario para su descongelación.
  • Separe alimentos crudos y cocinados y utilice recipientes y utensilios distintos, como cuchillos y tablas de cortar, para manipular los alimentos crudos. O bien, lávelos y séquelos antes de ponerlos en contacto con alimentos que estén listos para ser consumidos.
  • Cocine completamente, la carne, el pollo y el pescado deben cocinarse hasta que estén bien calientes y sus jugos y la parte interna no tengan color rosado. Los guisos y las sopas deben hervir para asegurar su cocción.

Después de comer

  • No deje alimentos cocidos a temperatura ambiente durante más de dos horas.
  • Refrigere lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos, preferiblemente bajo los 5°C.
  • Consuma los alimentos dentro de los 2 o 3 días siguientes de la preparación.
  • Coloque la fecha en que fue colocada una preparación en el refrigerador
  • Coloque en los estantes superiores del refrigerador los alimentos cocidos y abajo los crudos, para evitar que los jugos se chorreen sobre los alimentos ya cocinados.
  • Conserve los alimentos en recipientes separados, para evitar contacto entre crudos y cocidos
  • Evite tener el refrigerador muy lleno, dado que se dificulta la circulación del aire frío.
  • Limpie el refrigerador y el congelador con regularidad.

No olvide que la seguridad de su cocina está en sus manos, unos pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia en su salud y en la de su familia.


Referencias

Aguirre, E. (2000). Prácticas de Higiene y Sanidad en la preparación de alimentos que se ofrecen en establecimientos fijos. Rev. RESPYN, 1(1).
Arias, L. & Antillón, F. (2000). Contaminación microbiológica de los alimentos en Costa Rica. Una revisión de 10 años. Rev. Biomed, 11, 113-122.
Bravo, F. (2004). El manejo Higiénico de los Alimentos. Mexico: Limusa.