¿Cómo involucrar a los niños en la cocina?

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

El sentarse a comer a la mesa no tiene que ser una batalla de todos los días. A pesar de que es muy común que entre los niños haya rechazo hacia ciertos alimentos, existen varias medidas que se pueden seguir con el fin de mejorar esta situación.

Al involucrar a los niños en el planeamiento y la elaboración de la comida, ellos sienten que es producto de su propio trabajo y se encuentran familiarizados con el plato servido en la mesa, lo anterior hace menos probable que se dé su rechazo. De esta forma es más fácil incorporar los vegetales y demás alimentos nuevos a la dieta del niño.

Para iniciar puede permitir al niño colaborar en la PLANIFICACIÓN DEL MENÚ de la semana, si él participa en la elección de cada platillo se mostrará más emocionado por comerlo. Recuerde negociar para incluir alimentos nutricionalmente balanceados.

A pesar de que está tomando en cuenta las opiniones de sus hijos, no olvide que usted debe guiarlo para tomar las decisiones más acertadas en este proceso.
También puede asignar un día para hacer las COMPRAS DEL SUPERMERCADO y pedirle a su hijo que lo acompañe. Durante el proceso de compras involúcrelo en la elección de alimentos. Discuta el menú planificado previamente en conjunto.

Al llegar a casa, permítales participar en la PREPARACIÓN Y ELABORACIÓN de alimentos. Convierta a la cocina en un lugar donde puedan compartir juntos.
Intente asignarles a los niños tareas sencillas y seguras. Evite el uso de cuchillos o la manipulación de objetos calientes. La cantidad y complejidad de las labores puede aumentar según la edad y habilidades de sus hijos. Puede empezar por ejemplo por lavar los vegetales, acomodarlos en el plato, revolver la comida, poner la mesa, entre otros.

Mientras preparan y sirven la comida aproveche para discutir el nombre del alimento, qué beneficios tienen para el cuerpo, donde se guardan los utensilios utilizados entre otros temas.

Por último procure convertir la hora de la comida en un AMBIENTE AGRADABLE, incluyendo al niño en las conversaciones y separando este momento de otras distracciones como la televisión.

Puede necesitar de paciencia al inicio pero no tenga miedo de involucrar a sus hijos en la cocina, pronto podrá ver los cambios en la dieta de su pequeño.