Paseos Familiares

Por Carolina Bolaños y Daniela Alvarado

Es época de vacaciones y muchas familias disfrutan del tiempo libre. Los paseos a la montaña y a la playa son comunes; niños y grandes disfrutan de los paisajes, del sol y la sana diversión, y la comida es un tema que siempre surge a la hora de planificar los paseos.

Ya sea que se compre comida preparada o deban llevarse los víveres para elaborarla, las personas deben seguir algunas recomendaciones básicas para disfrutar del paseo y no enfrentar problemas de salud por una inadecuada hidratación, una mala alimentación o intoxicaciones.

La comida de los paseos debe ser sencilla, práctica y no descuidar el valor nutricional. Estos son algunos consejos que puede seguir antes y durante  sus próximas vacaciones.

De la misma forma en que se preocupa por colocar todo el equipaje dentro del auto, no olvide preparar bocadillos para el camino. Como por ejemplo; frutas, vegetales cortados, nueces, galletas entre otras. Esto evitará paradas de camino en lugares donde la comida saludable no es abundante.  

El tipo y cantidad de alimentos en un paseo dependerá de los gustos y la cantidad de personas que participen en la gira. La clave está en tener muy claro lo que se va a llevar y no cargar comida innecesaria.

Investigue sobre las facilidades mínimas con las que contará para manipular correctamente los alimentos, tales como acceso fácil a fuentes de agua potable, superficies para cocinar como mesas, fuentes de energía, equipos de cocción y refrigerador.

En caso de que el paseo se prolongue por varios días. Es importante también investigar sobre el acceso a lugares de venta de alimentos cercanos al lugar donde se va a vacacionar, en caso de querer comprar alimentos en la zona.
 
En su lista de compras, no olvide incluir sus vegetales y frutas. No por estar de vacaciones quiere decir que su cuerpo no necesita vitaminas y minerales. Además, son refrescantes en los días calientes. 

Empaque muy bien los alimentos y no mezcle los productos alimenticios con otros objetos o sustancias que puedan contaminar los mismos como jabones, cremas, líquidos inflamables o artículos del carro.

Si su paseo es por un día, es más práctico pensar en emparedados o preparaciones similares. Puede llevar todos los ingredientes (incluyendo vegetales) por aparte para que cada comensal fabrique su propio plato. Si prefiere llevar los emparedados listos, recuerde que es factible para paseos de corta duración, dado que el pan se moja con el relleno y su apariencia no es agradable en algunos casos luego de varias horas de elaborados. 

No olvide mantenerse hidratado en todo momento. Tenga a la disposición bocadillos sencillos y saludables para poder realizar las meriendas entre comidas. 

¡Disfrute de su paseo, sin darle vacaciones a sus buenos hábitos alimentarios!